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ALZHEIMER…. para no olvidarlo

 

Ps. Rocxana Croce P.

 

¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.

Confucio (551 AC-  478  AC) Filósofo chino.

 

 

 

Dos de la tarde,  mirando la televisión,  de pronto doña Cristina (mi madre) dice

“ya vamos a almorzar”, pero si ya almorzamos le dijimos; ella con toda convicción replica una y otra vez  “no, no me han dado nada”.

 

 

Domingo por la mañana, camino al cementerio, Cris (como cariñosamente la llamamos a veces) dice  “vamos a ver a tu papá, pero no se llora”.  En el trayecto al cementerio, ella repite varias veces la misma frase “vamos a ver a tu papá y de ahí nos regresamos”. En el lugar empezamos a rezar y ella en tono alto y apresurado empieza por el Ave María, Padre Nuestro, Gloria. Mira a todo lado, inquieta, se coge fuerte del brazo como queriendo salir de ahí. Aún estamos colocando las flores y repite insistentemente “vamonos ya que tengo miedo, no me vaya a caer. Tengo miedo, llévame a mi casa”.

Al día siguiente reclama ir al cementerio nuevamente.

 

 

La cuidadora reporta que la noche anterior (como tantas otras noches) se sentó a contar sus monedas y luego le dijo  “oye hijita, levántate para recoger el pan, ya es tarde….tanto duermes?.  Eran aproximadamente las 2.30 am.   A veces las noches se hacen largas para el cuidador o familiar que acompaña a un paciente con Alzheimer.

 

 

 

 

Todos ellos son episodios parecidos en la vida alrededor de un paciente con Alzheimer. Una enfermedad relativamente “joven” ya que se cumple un centenario desde que esta enfermedad fue descrita en 1906 por el doctor Alois Alzheimer (1930, alemán) en la persona de su paciente Augusta (51).

 

Es una demencia que afecta el SNC (sistema nerviso central)  con atrofia cerebral progresiva y donde la MEMORIA es la función principalmente afectada. Se trata entonces, de una alteración neurodegenerativa. Presenta tres estadios: leve, moderado y grave o postración.

 

 

Hay muchas teorías sobre la aparición de ésta enfermedad:

 

- Por un lado se dice que la causa es genética (herencia).

 

- También se señala que hay deficiencias de ciertas sustancias químicas del cerebro como el acetilcolina que es un importante neurotransmisor y que forma parte del sistema colinérgico necesario para la memoria y aprendizaje, que es destruido progresivamente en los pacientes con EA.

 

- Algunos investigadores sostienen que podría tratarse que algún tipo de virus como relación causal con la enfermedad de Alzheimer, aunque no se ha podido demostrar la misma.

 

- Otros científicos  señalan  la posible relación de traumatismos encéfalo craneanos  a comienzos de la edad adulta y su susceptibilidad en la persona, lo que podría acelerar la posterior aparición del Alzheimer.

 

 

 

  El Dr. Danilo Sanchez, jefe del departamento de Enfermedades Degenerativas del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (INCN), indica que en el 95% de casos no hay una causa que la explique. Además advierte que un promedio de 270 mil personas padece en el Perú de la enfermedad de Alzheimer y que solo el 10% recibe atención en los establecimientos de salud.

 

 La mayoría de los casos permanecen escondidos por los familiares que lo asumen como un asunto de vejez. El desconocer la enfermedad a veces es motivo de maltratos y abusos, incluso son víctimas de estafas o contratos irregulares.

 

 

 

La vida entorno a una persona con Alzheimer  conlleva a una modificación y reestructuración del estilo de convivencia que hasta el momento se estaba dando. Impera el hecho de acondicionarla de modo que sienta un clima de afecto y protección.

 

Es fácil que se presente estrés tanto para la familia como para el cuidador, por ello se requiere de gran dosis de paciencia y sobre todo alternancia en el soporte de la enfermedad, redes de apoyo para salir adelante y darle calidad de vida, con respeto y cuidados que se merece todo ser humano, que no por el hecho de no ser conciente de muchas de las cosas que pasan a su alrededor, signifique pasar por alto aspectos de la vida.

 

Estudios científicos indican que esta enfermedad no tiene vuelta atrás, no hay cura, es irreversible; pero también es cierto que la enfermedad puede lentificarse, es decir, hacer más lento su proceso o avance a través de varias acciones como:

 

Estimular sus actividades por más sencillas que nos parezcan: contar monedas, colocar los cubiertos  en la mesa, doblar bolsas, regar plantitas, colorear, escribir, leer titulares, caminar. Si aún pueden abotonarse o desabotonarse dejarlos que lo hagan, permitirles algunas acciones para que se sientan útiles.

 

Los gestos y tono de voz son importantes: hablarles claramente, mirándolos a los ojos, simplificando los mensajes para no confundirlos, con una sonrisa, buen humor y gentileza.

 

La inactividad no es conveniente en general para nadie, menos para el paciente con Alzheimer pues acelerará su dolencia.

 

Las actividades deben ser programadas diariamente tratando de cubrir distintas áreas:

 

Social à ver a familiares, amistades, paseos.

Recreativas o lúdicas à escuchar música, bailar, ver fotos de su niñez y familiares.

Mentales à escribir, leer, recortar, pegar, colorear, contar.

Laborales à ayudar a poner la mesa, acomodar los comestibles, regar plantas, doblar bolsas.

Religiosas à asistir a la iglesia o evento religioso hasta donde su capacidad lo permita.

Físicas à caminatas, masajes.

 

 

Estas actividades no deben ser siempre impuestas, hay que permitirles algún grado de elección y en todo caso regularlas sutilmente, según cada caso.

 

Todo logro de estas personas debe ser estimulado por quienes le rodean, hacerlo sentir que vale y que es importante. Eso levantará su autoestima.

 

Por último quiero tocar el tema sobre la figura del CUIDADOR, es decir, aquella persona capacitada y  encargada directamente del cuidado del paciente.

 

Al ser ésta una enfermedad costosa, muchas veces el cuidador es el familiar directo: cónyuge, hijos, hermanos. En otras pocas ocasiones es una persona preparada para el cuidado del adulto mayor, mejor si se ha especializado en este tipo de casos.

 

El cuidador fácilmente puede entrar en estrés o sobrecarga emocional considerando su carga laboral en promedio de 70 horas semanales. Generalmente reportan  agotamiento, desgaste, estrés, dificultades para dormir, cambios en su vida diaria.

Ello no beneficia la interacción entre cuidador y paciente. Por lo tanto los periodos de descanso para el cuidador deben ser programados con cuidado y respetados. Son válvulas de escape necesarias. No olvidemos que estamos frente a seres humanos con todo su aparato físico y emocional en actividad constante.

 

Cris, mi madre, aún me reconoce, pero puede llegar el momento en que ya no lo haga o pregunte ¿quiénes eres? Espero ese tiempo aún no este cerca.

 

 

 

 

 

 

Los 10 signos de alarma de la enfermedad de Alzheimer
(Tomado de la
Alzheimer's Association)

 

*           Pérdida de memoria que afecta a la capacidad laboral.

*           Dificultad para llevar a cabo tareas familiares.

*           Problemas con el lenguaje.

*           Desorientación en tiempo y lugar.

*           Juicio pobre o disminuido.

*           Problemas con el pensamiento abstracto.

*           Cosas colocadas en lugares erróneos.

*           Cambios en el humor o en el comportamiento.

*           Cambios en la personalidad.

*           Pérdida de iniciativa

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